El parlamento de Israel, o Knéset, es un cuerpo legislativo unicameral de 120 diputados. Su nombre y el número de sus miembros derivan de los del cuerpo representativo judío establecido en el siglo V AEC por Esdras y Nehemías con el nombre de Knéset Haguedolá.
La Knéset es la autoridad legislativa suprema de Israel. El gobierno entra en funciones sólo una vez que ha obtenido la aprobación de la Knéset, y cae si ésta aprueba un voto de desconfianza por la mayoría absoluta de los 120 miembros de la misma.Incumbe también a la Knéset la elección de la cabeza del Estado, el Presidente de Israel (cuyas funciones son básicamente ceremoniales), por la mayoría de sus miembros.
El 25 de enero de 1949, aún antes de firmarse los Acuerdos de Armisticio que formalmente pusieron término a la guerra de la Independencia, Israel eligió una Asamblea Constituyente, que se reunió por primera vez el 14 de febrero. Su primera medida legislativa fue la adopción de la Ley de Transición, por la cual la Constituyente se convirtió en la primera Knéset y fijó el procedimiento para la elección del Presidente del Estado. Aunque inicialmente se planeó que la Asamblea Constituyente redactara y aprobara la constitución del nuevo Estado, se decidió más tarde que ésta se iría formulando capítulo por capítulo, bajo la forma de Leyes Básicas, que con el tiempo se fusionarían en un documento único. Hasta la fecha se han aprobado las siguientes Leyes Básicas: La Knéset, Las Tierras de Israel, El Presidente del Estado, El Gobierno, La Economía del Estado, Las Fuerzas Armadas, Jerusalem Capital de Israel, La Judicatura, El Contralor del Estado, La Libertad de Empleo y La Dignidad y Libertad Humana.
Elecciones
La Knéset se elige en elecciones nacionales generales, directas y secretas, y por representación proporcional. Tienen derecho a voto todos los ciudadanos mayores de 18 años, sin distinción de sexo, raza o religión. Todo ciudadano de más de 21 años puede ser candidato a la elección a la Knéset, salvo los jueces, los funcionarios públicos y los oficiales de carrera.
En el sistema de representación proporcional, que se viene aplicando para la elección de la Knéset desde su creación, todo el país constituye un solo distrito electoral, en el cual los votantes eligen entre listas nacionales de candidatos. Cualquier partido, organización o persona puede presentar una lista, a condición de que lo respalden con su firma 2,500 votantes y que deposite una fianza. La lista pierde la fianza si no obtiene un mínimo del 1,5 por ciento de los votos emitidos (éste es también el mínimo exigido para lograr una representación en la Knéset). Los escaños se distribuyen entre las listas, proporcionalmente al porcentaje de los votos obtenidos. Como desde la independencia de Israel ningún partido ha obtenido la mayoría absoluta, todos los gobiernos hasta la fecha se han basado en coaliciones de partidos.
Los numerosos partidos que participan en las elecciones reflejan una amplia gama de opiniones y conceptos. Los críticos del sistema actual afirman que éste favorece la proliferación de partidos, dando lugar a gobiernos débiles, apoyados en coaliciones fragmentarias. Los defensores del sistema opinan que, en un país heterogéneo, otorga representación a una variedad de grupos políticos, étnicos y religiosos, lo que fortalece a la democracia parlamentaria.
El sistema electoral se modificó básicamente en 1996, en vísperas de las elecciones a la XIV Knéset. Hasta entonces, el Presidente del Estado era quien designaba para las funciones de Primer Ministro a un diputado que, a su juicio, tenía buenas perspectivas para constituir una coalición viable. En el nuevo sistema, se realizan elecciones simultáneas para la Knéset y para el cargo de Primer Ministro. Los votantes depositan dos papeletas, una del partido que eligen para representarles y la otra para el candidato a Primer Ministro que prefieren. El candidato que obtiene la mayoría absoluta de los votos válidos resulta electo; si ninguno la obtiene, se procede a una segunda vuelta entre los dos candidatos que han logrado el mayor número de votos. La opinión pública sigue debatiendo las ventajas y desventajas de ambos sistemas.
Procedimientos de la Knéset
Después de las elecciones, el miembro de la Knéset de más edad, actuando como Presidente temporario de la asamblea, juramenta a los miembros electos. Una de las primeras medidas de la nueva Knéset consiste en elegir a su Presidente permanente y a los representantes de los principales partidos que integrarán la presidencia. Los debates se llevan a cabo mayormente en hebreo, pero los diputados pueden expresarse también en árabe, el segundo idioma oficial del país.
El Primer Ministro debe ser miembro de la Knéset. Una vez formado su gobierno, debe presentarlo ante la Knéset y obtener su voto de confianza por una mayoría de 61 votos. Los ministros no deben ser necesariamente miembros de la Knéset, aunque sí suelen serlo.
La Knéset funciona por medio de sesiones plenarias y de catorce comisones, cada una de las cuales tiene a su cargo un determinado aspecto de los asuntos del Estado. Un proyecto de ley, para ser aprobado, debe pasar tres lecturas en el plenario de la Knéset. Después de ser aprobado en la primera lectura, se remite a la comisión pertinente para su estudio detallado, después del cual vuelve al plenario para su segunda lectura; la aprobación final se efectúa en la tercera lectura. Las leyes se promulgan con las firmas del ministro correspondiente, el Primer Ministro y el Presidente del Estado.
La Knéset se elige por un período de cuatro años, pero las elecciones pueden ser anticipadas si un voto de desconfianza al Primer Ministro es aprobado por la mayoría absoluta de los miembros o por otras situaciones especificadas en la ley. La Knéset saliente sigue en ejercicio hasta que entra en funciones la nueva legislatura.
La Knéset puede también deponer al Primer Ministro por la mayoría de los dos tercios de sus miembros; en tal caso se realizan elecciones especiales únicamente para la elección de un nuevo Primer Ministro.
Para proteger su libertad de expresión, los miembros de la Knéset gozan de inmunidad, pero pueden ser enjuiciados si el plenario decide suspender dicha inmunidad.
La sede de la Knéset
La primera Knéset se congregó inicialmente en Jerusalem, pero luego, durante casi todo su primer año de vida, sesionó en Tel Aviv. En diciembre de 1949, se trasladó a la capital, Jerusalem, y hasta 1966 sesionaba en un modesto edificio en el centro de la ciudad. En aquel año se trasladó a su sede permanente, un imponente edificio de estilo neoclásico, que se encuentra cerca de la entrada occidental a la ciudad, sobre una colina que domina el campus Guivat Ram de la Universidad Hebrea por el este y el Museo Israel por el sur. El edificio, diseñado por los arquitectos J. Klarwein y D. Karmi, se construyó mayormente con los fondos legados por el filántropo James de Rothschild.
Frente al edificio se extiende una amplia explanada, a la que se accede por una verja de hierro forjado, obra del escultor David Palombo. El interior, diseñado por Dora Gad, en asociación con Arié L. Noy, utiliza formas simples, con materiales finos de textura rica e incluye una serie de obras de arte en dos y tres dimensiones. Los arquitectos sintieron la necesidad de ir más allá de los aspectos funcionales del diseño, subrayando la historia de Israel, tanto la antigua como la moderna, y por ello el edificio, con sus pinturas y esculturas, refleja ese aspecto histórico.
La Knéset en la actualidad
A los cincuenta años de su establecimiento, la Knésset tiene mucho de que sentirse orgullosa. Aunque sus debates se han hecho famosos por su tono acalorado y a veces hasta enconado, debe recordarse que en ellos se discuten temas vitales para la existencia misma del país, que inflaman las pasiones y alrededor de los cuales se polariza la amplia gama de opiniones y conceptos de la sociedad israelí. Las decisiones, una vez adoptadas, son acatadas tanto por la mayoría como por la minoría, verdadera prueba de una democracia genuina. La Knéset no sólo preserva sino también promueve los valores democráticos del país.